En los últimos años, hemos sido más conscientes de los problemas ocasionados por el consumo elevado de azúcar: obesidad, diabetes tipo II, debilitamiento del sistema inmunológico… aunque persiste su alto consumo, ¿por qué?

No tiene tanta culpa la cucharadita de azúcar en nuestro cortado de la mañana, sino la cantidad de azúcar que consumimos sin ser realmente conscientes de ello, ya que está presente en muchos de los productos que consumimos en el día a día: refrescos, bollería, salsas y un largo etc. Las imágenes del portal www.sinazucar.org se hicieron famosas al ejemplificar la cantidad de azúcar oculta en alimentos del día a día.

El público con mayor susceptibilidad para engancharse al sabor dulce son los niños y personas mayores. Grupos de riesgo en la lucha contra la obesidad. Por otro lado, en nuestra sociedad se utiliza el azúcar como premio, creando consecuencias psicológicas para el placer.

 

El rechazo generalizado al consumo de azúcar, ha llevado a la industria a ofrecer edulcorantes bajos en calorías, no sin generar cierto revuelo. Son muchos los pacientes que diariamente me preguntan por la sacarina, la estevia o la fructosa, con muchas dudas sobre cada uno de ellos. En general, sabemos que estos edulcorantes tienen una menor cantidad de calorías, pero se debate científicamente las consecuencias sobre la salud. Hasta hoy, sabemos que a dosis moderadas no son perjudiciales, pero su alto consumo se relaciona con obesidad, diabetes de tipo 2, hipertensión, enfermedades cardíacas y  alteraciones en el sistema inmunitario.

¿Qué conclusiones podemos sacar?

  • Cuánto menos productos químicos en nuestra dieta, mejor
  • No debemos tomar refrescos con o sin edulcorantes como sustituto del agua.
  • Te aconsejo acostumbrar el paladar poco a poco al sabor natural de la comida
  • El azúcar a veces viene disfrazado en nombre de comida procesada. Consulta otros nombres aquí.
  • Los últimos estudios alertan del peligro de la fructosa y relacionan su asimilación en el organismo con problemas de peso, diabetes e hígado.
  • Dentro del grupo de edulcorantes, el más seguro es la estevia.
  • En cuanto al azúcar blanco vs moreno, tienen la misma cantidad de calorías, pero debemos vigilar el consumo de azúcar moreno, ya que no siempre son de caña integral y tenemos que emplear más para endulzar la comida.
  • No debemos sobrepasar el 5% de la energía con azúcares, especialmente en niños y no es recomendable utilizar otros alimentos más saludables como castigo.
  • Situemos los azúcares en su sitio, en una celebración o en una ocasión especial, siempre en pequeñas cantidades.
  • El azúcar debe ser tomado con fibra. La naturaleza es sabia y lo presenta de forma natural con fibra, junto a los micronutrientes que llevan al azúcar a la obtención de energía.