Hoy, día 19 de octubre, se celebra el Día Internacional del Cáncer de mama.

¿Sabías que el cáncer de mama afecta a 1 de cada 8 mujeres? Se trata de un tumor que apenas afecta a varones, solo el 1% sufre esta enfermedad. O, al menos, en primera persona.
Es el tipo de cáncer más común en mujeres y existen algunos factores de riesgo que influyen en su desarrollo, como son el sexo, la edad (más común entre los 45 y 65 años) y, aunque existe cierta predisposición genética, hay otros factores que sí podemos controlar, como son la exposición al estrógeno sin control médico, la obesidad, el tipo de alimentación y determinados hábitos de vida, como son el sedentarismo o el tabaquismo.
No todo son malas noticias, aunque se trata de un cáncer bastante común, en las últimas décadas ha aumentado el diagnóstico en fases precoces. En este sentido, el personal sanitario ha hecho una gran labor de concienciación y las mujeres hemos hecho un gran trabajo de prevención acudiendo anualmente a nuestra cita con el ginecólogo. Los controles periódicos hacen que, en caso de aparecer la enfermedad, esta sea detectada en su fase inicial, aumentando exponencialmente las posibilidades de curación. Todo ello ha provocado que la tasa de supervivencia sea de un 93% a los 5 años después del diagnóstico, una de las más altas. Los tratamientos están estandarizados y aplicados en todos los países, especialmente en España, donde son de carácter gratuito y, además, de una excelente calidad.
Para las personas que han padecido la enfermedad, quiero transmitirles que la reconstrucción de mama es posible y eficaz, con unos resultados estéticos muy satisfactorios.
Desde mi blog me gustaría seguir apoyando la lucha contra el cáncer de mama, recalcando la importancia del diagnóstico precoz, estudiando los marcadores tumorales y estimulando a la ciencia a que siga adelante en su investigación de hábitos saludables, que afectan en la aparición y desarrollo de la enfermedad. Gracias a ellos, sabemos la importancia de los factores mencionados anteriormente y otros como el uso de melatonina y polifenoles, una ingesta baja en azúcares y conservantes y un consumo moderado de carnes (tres a la semana); todo ello supone un factor protector importante.
¿Un último dato positivo? La esperanza de vida de personas diagnosticadas con cáncer de mama se ha triplicado en los últimos 10 años. Espero que, en los próximos 10, la curación sea de un 100%.