Muchos pacientes vienen a mi consulta preguntándome por las ojeras y qué tratamientos hay disponibles. En este artículo, me gustaría solucionar algunas dudas. ¿Preparados? Allá vamos.

¿Por qué aparecen?

Las causas de aparición de las ojeras son múltiples. En algunos casos, son hereditarias, puesto que las personas con antecedentes genéticos son más propensas. También aparecen con la edad, acentuándose alrededor de los 45 años.

Las ojeras se asocian a algunos hábitos como fumar, beber o dormir mal. Aunque en algunos casos las ojeras pueden ofrecer una mirada intensa y atractiva, en la mayoría de ellos expresa cansancio y desinterés, restando un aspecto saludable y con consecuencias negativas en la vida social y laboral.

¿Qué se puede hacer para solucionarlo?

La clave es el correcto diagnóstico. La ojera es el hundimiento en la parte inferior del párpado, que puede estar acompañada de una modificación del color. El profesional de la medicina estética debe saber qué ojeras debe quitar y qué ojeras debe dejar. Por ejemplo, es muy común la confusión con un ojo hundido y, al introducir relleno, lejos de solucionar el problema, se empeora, obteniendo como resultado una mirada cansada y envejecida. O si el profesional trata un ojo que tiende a la inflamación, vamos a aumentar esta tendencia e, incluso, en algunos casos, a originar bolsas.

El tratamiento de ojeras solamente está indicado cuando se produce un hundimiento en la zona situada entre el párpado inferior y la parte superior del pómulo. De esta forma, se trata el hueco o depresión introduciendo ácido hialurónico.

¿Cuál es el tratamiento?

El tratamiento es la infiltración de ácido hialurónico especialmente indicado para esta zona, siempre en pequeñas cantidades y con el mínimo traumatismo, consiguiendo disminuir el inestetismo.

El tratamiento se realiza en una o dos sesiones. Desde mis más de 10 años de experiencia, aconsejaría que la ojera no que quede totalmente rellena. Es importante que exista naturalidad y que quede un poco de ojera, así el ojo podrá drenar correctamente y no correrá riesgos.

Se trata de un tratamiento no doloroso y que permite la reincorporación rápida a la vida normal.

¿Qué se consigue?

Con el tratamiento conseguimos un mayor atractivo y descanso en la ojera, aportando una sensación de vitalidad en el rostro. Con unas manos expertas, conseguimos resultados inmediatos, que alcanzan su mejor versión a la tercera semana. En ese momento, nos planteamos si hace falta algún retoque. El tratamiento puede durar de 3 a 4 años.

Cada vez más, los hombres han aparecido interesados en este tratamiento y reclamándolo, puesto que los sitúa en una mejor posición en la búsqueda de empleo y en una mejora de sus relaciones sociales.

Si tienes alguna duda, puedes consultarme pidiendo cita en nuestra clínica, llamando al 922 24 58 51.